LENGUAJE INCLUSIVO. La propuesta es elaborar protocolos por escrito. La terminología debe utilizarse evitando minusvalorar a unos u otros colectivos, atajando de raíz cualquier tipo de discriminación. El lenguaje modula el pensamiento de las personas (pensamos a través de palabras). Y a su vez, el pensamiento modula nuestra conducta. Hacer un uso sexista del lenguaje (masculino como genérico, perpetuando el dominio del género masculino sobre el femenino) va a fomentar un pensamiento y una conducta en la misma línea. Guía para el uso del lenguaje inclusivo (INSST, 2021). PAUTAS: Utilizar un lenguaje inclusivo no consiste en poner “/as”. Hacer un tratamiento simétrico de ambos géneros: Términos neutros: “personas trabajadoras” en lugar de “trabajadores” Si utilizamos desdoblamientos (con o sin barras), no usar el masculino siempre en primer lugar (“los trabajadores y las trabajadoras”, no poner el femenino siempre en segundo lugar)
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